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La Santísima Virgen Maria bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto fue exaltada con el titulo de  Patrona de Venezuela en el año 1942.

Un día de 1652, el cacique Coromoto y su mujer atravesaban una corriente de agua, al llegar a una quebrada, una hermosísima Señora de belleza incomparable que sostenía en sus brazos un radiante y preciosísimo Niño, se presenta a los dos indios caminando sobre las cristalinas aguas de la corriente. Maravillados éstos, contemplan embelesados a la majestuosa Dama que les sonríe amorosamente y les dice en su idioma: “Vayan a casa de los blancos y pídanle que les echen el agua en la cabeza (el bautismo) para poder ir al cielo”. Casualmente un español llamado Juan Sánchez, pasó por ahí y el Cacique Coromoto le relató lo sucedido.

Virgen de Coromoto Aparición

Juan Sánchez entonces le pidió que se alistara con la tribu, que el pasaría dentro de ocho días a fin de enseñarles todo lo necesario para echarles el agua. En efecto, cuando regresó los indígenas marcharon con él a un ángulo formado entre los ríos Guanaguanare y Tucupido, donde les repartieron tierras e iniciaron la catequización, a fin de prepararlos para el bautizo.

Varios de los indios recibieron el bautismo, no así el Cacique Coromoto quien echaba de menos la selva donde él mandaba, y al sentir que había perdido su libertad, decide huir nuevamente a la selva. En la madrugada del 8 de septiembre de 1652, la Bella Señora se les aparece al Cacique, su esposa, su cuñada Isabel y al hijo de esta, en la choza o bohío del Cacique, de todo su Ser se desprendían copiosos rayos de luz, que bañaban el estrecho recinto de la choza y eran tan potentes que, según declaró la india Isabel, “eran como los rayos del sol cuando está en el mediodía” y sin embargo no deslumbraban, ni cansaban la vista de aquellos felices indígenas que contemplaban tan grande maravilla.

El cacique toma la flecha y apunta para matarla, como la Santa Virgen María se le acercó, Coromoto tira la flecha e intenta empujarla, pero Ella desaparece, dejándole en la mano un pequeño pergamino con su Santa Imagen.

Virgen de Coromoto Aparición

Virgen Coromoto en la Choza del Indio

El hijo de la india Isabel corrió a avisarle a Juan Sánchez, quien con dos de sus compañeros fueron al sitio de la aparición y recogieron la preciosa Reliquia. Dieron parte a las autoridades civiles y eclesiásticas, quienes a pesar de no creerlo resolvieron llevar el pergamino a la Iglesia de Guanare en 1654, donde permaneció en un relicario hasta 1987, cuando fue incrustada en el pedestal de la imagen de madera que está hoy en día en el templo Santuario Nacional Nuestra Señora de Coromoto o Basílica Menor en la ciudad de Guanare, Estado Portuguesa.

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